En tu factura

Cómo se factura una eutanasia veterinaria

Es la interrupción de la vida del animal de forma controlada y sin dolor, cuando el veterinario y la familia acuerdan que es lo que corresponde. En la factura suele aparecer como un concepto propio, separado de lo que pase después con el cuerpo.

Lo que entra y lo que no

Qué cubre el concepto

Dos facturas que parecen muy distintas suelen serlo solo porque una agrupa lo que la otra desglosa.

Suele ir incluido

  • La sedación previa y el procedimiento
  • El acompañamiento durante el acto
  • La baja del animal en el registro de identificación, en muchos centros

Se factura aparte

  • La incineración o el destino del cuerpo, que es un servicio aparte
  • La consulta previa en la que se toma la decisión
  • El servicio a domicilio, si se hace en casa

Ojo con esto

La eutanasia y lo que ocurre después con el cuerpo son dos servicios distintos y dos líneas distintas. Saberlo de antemano evita tener que decidir sobre la marcha en un momento en el que nadie quiere hablar de dinero.

Por qué cambia

Qué mueve el precio

  • Si se hace en el centro o a domicilio
  • El peso del animal
  • Si es en horario normal o de urgencia

Lo que hemos medido

Eutanasia en nuestros datos

Todavía no tenemos ninguna observación de precio de este concepto. Aparece aquí porque sale en las facturas y merece explicación, no porque sepamos lo que cuesta.

Esta página explica cómo se factura, no si está bien facturado. No damos consejo veterinario ni valoramos a ningún centro. Cómo calculamos las cifras está en la metodología.