En tu factura

Qué es una radiografía veterinaria y cómo se factura

Es una imagen del interior del animal obtenida con rayos X. Lo importante para entender la factura es que no se cobra por «radiografía» sino por proyección: cada ángulo desde el que se dispara es una imagen y se factura como tal.

Lo que entra y lo que no

Qué cubre el concepto

Dos facturas que parecen muy distintas suelen serlo solo porque una agrupa lo que la otra desglosa.

Suele ir incluido

  • La proyección o proyecciones indicadas
  • La lectura de la imagen por el veterinario

Se factura aparte

  • La sedación, si el animal no se deja colocar
  • Las proyecciones adicionales
  • La segunda lectura por un radiólogo externo, cuando se pide

Ojo con esto

Ver dos o tres líneas de radiografía en la misma factura es normal: para valorar una zona suelen hacer falta al menos dos proyecciones en ángulos distintos. No es que la hayan repetido.

Por qué cambia

Qué mueve el precio

  • El número de proyecciones
  • Si hace falta sedación para colocar al animal
  • Si el equipo es digital o analógico

Lo que hemos medido

Radiografía en nuestros datos

Todavía no tenemos ninguna observación de precio de este concepto. Aparece aquí porque sale en las facturas y merece explicación, no porque sepamos lo que cuesta.

Esta página explica cómo se factura, no si está bien facturado. No damos consejo veterinario ni valoramos a ningún centro. Cómo calculamos las cifras está en la metodología.